miércoles, 12 de junio de 2013

El útero tiene que ser sanado, integrado y perdonado

Nos parece interesante compartir estos talleres, los hemos visto interesantes el mensaje y el tipo de talleres.

Elena Trabal: “El útero tiene que ser sanado, integrado y perdonado para poder volver a gestar y a parir lo que queramos”



-¿Desde cuándo estás impartiendo este taller? 

Este taller empecé a impartirlo en enero de 2013, pero lleva gestándose ya desde hace bastante tiempo. El taller de ‘Úteros iluminados’ viene concebido a través de todo un viaje que propuso Matías de Stefano, el camino Harwitun de norte a sur. A eso le debo toda la inspiración y todo el proceso tanto a nivel externo como interno. En la parte de lo que era La Gran Mujer me vino la idea de crear ‘Úteros Iluminados’, que de hecho son úteros conscientes, para volver a tomar consciencia de los que representa nuestro útero, tanto física como emocionalmente y también a nivel energético y sutil. Tanto en mujeres como en hombres, porque los hombres, en tradiciones tántricas, trabajan conscientemente un útero energético.



-Entonces percibiste que era necesario hacer un trabajo con el útero…

Sí, también por historia. Tras todos estos 2.500 años de posicionamiento de la energía masculina, es ahora un momento de integración para liberar todas las memorias de tanta historia de dominio, de sumisión, de fuerza impuesta en este centro que es tan maravilloso y que da la vida. Sentí que tenía que ser sanado, integrado y perdonado para poder volver a gestar y a parir lo que uno quiera: proyectos, niños…

-Al fin y al cabo, el útero es el comienzo de toda vida.

Los centros están unidos. Puedes tener muchas ideas, puedes tener mucho empuje, pero si ese centro no está liberado, puede ser que se aborten según qué proyectos. En el taller suceden muchas cosas a la vez. Es como si entramos en una burbuja de espacio-tiempo donde a nivel fractal se puede trabajar el útero físico, el útero psicoemocional, el útero energético… Es un trabajo fundamentalmente de liberación de patrones a nivel energético y consciente, y también una toma de contacto muy clara y muy directa con lo que es físicamente nuestra zona más poderosa.

-¿Estamos hablando de patrones ancestrales o de traumas más recientes?

Se trabaja todo. Los patrones que vienen en nuestro ADN, que vienen dados por nuestras ancestras, viajan en nuestro cuerpo. El cuerpo no sabe de ayer ni de mañana. Es en el aquí y ahora donde hay que liberarlo. Se trata de comprender que estamos en un momento en que la libertad y la sanación son muy importantes. Es un trabajo también divertido y creativo. Hay meditaciones, ejercicios muy específicos para una toma de consciencia muy fuerte. Siempre estamos respirando por arriba y nos vamos a la mente, olvidando que tenemos caderas, piernas y pies, que tenemos toda una zona que si las mujeres la sanamos, es muy potente.


-El taller que propones se llama ‘Úteros iluminados’… ¿Están los úteros de las mujeres apagados?

Están apagados. Hay mucho apagado y mucho chamuscado. Hay poca consciencia de lo que el útero representa. Y ese es el trabajo, tomar consciencia de los patrones de nuestras ancestras, de nuestra familia, con respecto a este centro. Porque muchas veces tenemos comportamientos que no son nuestros, que están heredados. Vivimos un poco como las cafeteras estas de las cafeterías que hacen ruido y que hasta que no paran no nos damos cuenta de que estaban haciendo ruido.

-Una mujer que ha sanado su linaje y su útero, ¿le trasmite ya esa energía sanada a sus hijos?

Cuando se libera en el aquí y ahora, estás borrando el programa desde el punto de origen del conflicto hasta las siguientes generaciones, pasando por ti. Y no solo a la cadena de linaje, sino que estamos haciendo un trabajo para el colectivo. Todo el trabajo que hacemos uno a uno está potenciando y beneficiando al colectivo.

-¿Qué pueden hacer las mujeres para mantener encendida la llama de su útero?

Aparte de los ejercicios, que son herramientas muy sencillas que puedes hacer cada día, solo hay que tomar consciencia. Es fácil y poderoso a la vez. Con esto y siempre poniendo consciencia y notando más nuestro cuerpo.

-¿Qué tipo de mujer va a tus talleres?

Van personas de todo tipo. Niños y adolescentes todavía no han venido, pero sí personas desde los 20 hasta los 70 años y mujeres embarazadas, mujeres que quieren tener hijos y no pueden… Puede venir todo el mundo, sobre todo quien sienta que tiene que hacer un trabajo específico con ello. También son bienvenidos los hombres. Ya somos muchas mujeres y muchos hombres que estamos trabajando para la energía femenina, sin olvidarse de la integración con lo masculino, porque si no estamos otra vez polarizándonos. Cada taller es único porque el grupo también va creando.


-La verdad es que me llamó la atención que el taller también estuviera dirigido a hombres porque casi todos los talleres de este tipo son solo para mujeres. ¿Han participado muchos hombres en tus talleres?

Son poquitos, la verdad. También por el nombre. Reconozco que al principio estaba destinado solo a las mujeres, pero luego me llegó que tenía que ser para todos. No quería cambiar el nombre, así que los hombres que vengan serán los que tengan que venir. Los hombres también tienen su útero energético y su energía femenina y también han sido mujeres en otras vidas, por lo que hay memoria registrada. Además, tienen ancestras, tienes madres, tienes tías, tienen bisabuelas y tatarabuelas.

Fuente

Opinión

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