jueves, 30 de junio de 2011

Momias egipcias, la esquistosomiasis


Las pistas obtenidas en momias procedentes de diversos puntos a orillas del Nilo muestran que las técnicas de riego del Antiguo Egipto pudieron impulsar la propagación de la esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria transmitida por el agua y que en la actualidad sufren alrededor de 200 millones de personas.

El equipo de la antropóloga Amber Campbell Hibbs (Universidad Emory, Estados Unidos) ha realizado un análisis de las momias de Nubia, un antiguo reino que floreció en lo que hoy es Sudán.

Los resultados del análisis aportan, por vez primera, detalles clave acerca de la incidencia de la enfermedad en diversas poblaciones de la antigüedad. Los datos proporcionados por el análisis también muestran que la alteración humana del medio ambiente en esa época pudo contribuir a la propagación de la enfermedad.

Alrededor del 25 por ciento de los individuos momificados examinados en el estudio, y que datan de hace unos 1.500 años, estaban infectados en vida por el Schistosoma mansoni, una especie portadora de esquistosomiasis, asociada con ciertas técnicas de irrigación.

La esquistosomiasis es causada por gusanos parásitos que viven en ciertos tipos de caracoles de agua dulce. El parásito puede salir de los caracoles para contaminar el agua, y luego infectar a los seres humanos cuya piel entre en contacto con ella.


El Nilo. (Foto: iStockphoto.com)La infección puede causar anemia y una enfermedad crónica que perjudica
al crecimiento y al desarrollo cognitivo, daña los órganos, 
y aumenta el riesgo de sufrir otras enfermedades. Junto con la malaria, la esquistosomiasis 
figura entre las enfermedades parasitarias más perjudiciales desde el punto de vista 
socioeconómico en el mundo.Ya en la década de 1920, se detectaron indicios
de esquistosomiasis
en las momias de la región del río Nilo, pero sólo en los últimos años ha sido posible
analizar los antígenos y anticuerpos de algunos de los individuos momificados.

La infección puede causar anemia y una enfermedad crónica que perjudica al crecimiento
y al desarrollo cognitivo, daña los órganos, y aumenta el riesgo de sufrir otras 
enfermedades. Junto con la malaria, la esquistosomiasis figura entre las enfermedades
parasitarias más perjudiciales desde el punto de vista socioeconómico en el mundo.

Ya en la década de 1920, se detectaron indicios de esquistosomiasis en las momias 

de la región del río Nilo, pero sólo en los últimos años ha sido posible analizar
los antígenos y anticuerpos de algunos de los individuos momificados.
 



Opinión

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