jueves, 30 de junio de 2011

Descubren pozos extraños en el planeta Mercurio

Las nuevas imágenes del planeta Mercurio captadas por la sonda espacial Messenger están revelando detalles hasta ahora desconocidos de ese exótico mundo, incluyendo pistas sobre su origen y su turbulenta historia geológica. Pero también aumentan el grado de misterio acerca de algunos lugares del planeta.

La Messenger ha estado girando en órbita a Mercurio desde hace tres meses. Durante este tiempo, la sonda ha suministrado cientos de miles de imágenes en las que se aprecian con notable detalle cráteres y muchas otras estructuras. Años atrás ya se obtuvieron imágenes de la superficie del planeta, pero eran de una resolución mucho más baja.

La Messenger también ha hecho mediciones extensas de la composición química y la topografía de la superficie de Mercurio, así como observaciones globales del campo magnético del planeta. Los datos obtenidos en estas observaciones confirman ahora que en la magnetosfera de Mercurio circulan de modo constante violentas ráfagas de partículas con altos niveles de energía, como resultado de la interacción entre el campo magnético de Mercurio y el viento solar.

"Muchas de nuestras ideas iniciales las estamos descartando a medida que las nuevas observaciones nos conducen a nuevos hallazgos", explica Sean Solomon del Instituto Carnegie de Washington, investigador principal de la Messenger. Aún hay muchos meses de misión por delante, y, tal como indica Solomon, cabe esperar que haya más sorpresas conforme el planeta más cercano al Sol vaya revelando algunos de sus secretos.

En imágenes anteriores de Mercurio, se detectó la presencia de marcas sutiles en los fondos de algunos cráteres. Sin disponer en su día de fotografías de alta resolución que pudieran ofrecer una imagen más nítida del fondo de cada cráter, esas marcas no despertaron gran interés en la comunidad científica. Pero ahora, las nuevas y detalladas imágenes de la Messenger han revelado que esas marcas son conjuntos de pozos irregulares, sin bordes bien definidos, y que varían en diámetro desde decenas de metros a unos pocos kilómetros. Esos pozos están rodeados a menudo por halos difusos o por material más reflectante.
Esos pozos son del todo distintos a cualquier cosa vista antes en Mercurio o en la Luna (muy parecida en algunos aspectos a ese planeta), tal como subraya Brett Denevi del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, y uno de los especialistas en imágenes del equipo científico de la sonda Messenger.

El origen de esos enigmáticos pozos no está claro, aunque algunos científicos creen que pueden ser relativamente jóvenes, lo cual sugeriría la existencia en la corteza de Mercurio de un componente volátil más abundante de lo creído.
Opinión

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