lunes, 14 de marzo de 2011

Enigma Serpientes

Posible solución al enigma de si las serpientes provienen de ancestros marinos o terrestres



Los autores de este estudio pionero esperan que los nuevos datos ayuden a resolver el acalorado debate sobre el origen de las serpientes: si evolucionaron de un lagarto que vivía en tierra o, por el contrario, de uno que moraba en el mar.

Las nuevas imágenes 3-D de rayos X revelan que la arquitectura interna de los huesos de una antigua y ya muy atrofiada pata de serpiente se parece mucho a las de los lagartos terrestres modernos.

El equipo de investigadores fue dirigido por Alexandra Houssaye del Museo Nacional francés de Historia Natural (MNHN) y el CNRS en París, e incluyó científicos del ESRF (Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón) en Grenoble, Francia, donde se realizó la captación de imágenes en 3-D de rayos X, y del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT), Alemania, donde se ha desarrollado una técnica sofisticada de captación de imágenes y un instrumento dedicado específicamente a este trabajo.

Sólo existen tres ejemplares de serpientes fósiles con huesos conservados de sus patas. La Eupodophis descouensi, la antigua serpiente analizada en esta investigación, fue descubierta hace diez años en rocas de 95 millones de años en el Líbano. Con cerca de 50 centímetros de longitud total, presenta una pata diminuta, considerablemente atrofiada, de tan sólo unos 2 centímetros de largo, adosada a la pelvis del animal.

Este fósil es la clave para entender la evolución de las serpientes, ya que representa una etapa evolutiva intermedia, cuando las serpientes antiguas todavía no habían perdido por completo las patas que heredaron de los lagartos de quienes descienden.

Aunque el fósil sólo muestra una pata en su superficie, se creía que una segunda pata estaba oculta en la piedra, y la sospecha se ha confirmado gracias a los rayos-X, que han desvelado esta pata con todos sus detalles.

Las imágenes 3-D de alta resolución, y en particular los muy precisos detalles de la pequeña pata sepultada en la piedra, sugieren que las patas de esta especie eran tan pequeñas porque crecían más lentamente, o porque lo hacían durante un período de tiempo más corto. Los datos también revelan que la pata escondida se dobla en la rodilla y tiene cuatro huesos del tobillo, pero no huesos del pie o de los dedos del mismo.
 
 


Opinión

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