lunes, 14 de febrero de 2011

Rara Agonía Polvorienta de una Estrella en Vez de Sufrir una Explosión Nítida de Supernova

Una estrella gigante en una galaxia muy lejana puso fin a su vida con una agonía polvorienta en vez de con la típica de explosión de supernova. Un equipo de astrónomos que ha analizado los acontecimientos de los últimos años sospecha que este extraño evento, el primero de su tipo que ha sido visto por los astrónomos, era más común en la infancia del universo.
La supernova apareció a finales de Agosto de 2007, en un rastreo meticuloso del Telescopio Espacial Spitzer.

El astrónomo Christopher Kochanek de la Universidad Estatal de Ohio, y sus colegas, buscaban datos reunidos en dicho rastreo que hiciesen referencia a núcleos galácticos activos (AGNs, por sus siglas en inglés), que son agujeros negros supermasivos actuando sobre la materia circundante en el centro de galaxias. Un AGN emite enormes cantidades de calor a medida que el material es absorbido por el agujero negro.

Normalmente, los astrónomos no esperarían encontrar una supernova de esta manera. Tal como señala Szymon Kozlowski, las supernovas desprenden la mayor parte de su energía en forma de luz, no de calor.

Sin embargo, un punto muy caliente, que apareció en una galaxia a unos 3.000 millones de años-luz de la Tierra, no encajaba con la señal de calor típica de un AGN. El espectro visible de la luz procedente de la galaxia tampoco evidenciaba la presencia de un AGN.

El enorme calor emitido por el objeto durante algo más de seis meses, que luego se desvaneció a principios de Marzo de 2008, era otra pista de que el objeto era una supernova.

En seis meses, liberó más energía de la que nuestro Sol podría producir en toda su vida.

Los astrónomos sabían que si la fuente era una supernova, la extrema cantidad de energía que emitió la calificaría como una de las más potentes conocidas, es decir una hipernova. Sin embargo, la temperatura exterior del objeto fue de sólo unos 700 grados centígrados, apenas más caliente que la superficie del planeta Venus. ¿Qué podría absorber tal cantidad de energía lumínica y disiparla como calor?

La respuesta: polvo, y mucho.

Los astrónomos hicieron un análisis retrospectivo para determinar qué clase de estrella podría haber dado lugar a la supernova y cómo el polvo fue capaz de amortiguar en parte la explosión. Calcularon que la estrella probablemente era una gigante por lo menos 50 veces más masiva que nuestro Sol. Tales estrellas masivas suelen arrojar nubes de polvo a medida que se acercan al final de su existencia.

Esta estrella especial debe haber tenido por lo menos dos de tales expulsiones masivas de polvo. Los autores del estudio determinaron que una aconteció unos 300 años antes de la explosión en forma de supernova, y la otra unos cuatro años antes de tal explosión. Ambas eyecciones de polvo y gas se mantuvieron en torno a la estrella a modo de mantos, cada una formando una cáscara que se fue expandiendo poco a poco. La cáscara interna, la de cuatro años antes de la supernova, debía estar muy cerca de la estrella cuando ésta entró en fase de supernova, mientras que la cáscara externa generada 300 años antes debía estar mucho más lejos.

Los investigadores piensan ahora que la capa exterior debe ser casi opaca, por lo que absorbe toda la energía luminosa que se emite a través de la capa interior, y la convierte en calor.

Es por eso que la supernova apareció en la inspección del Spitzer como una nube de polvo caliente.

Un fenómeno similar podría darse en nuestra propia galaxia. Si Eta Carinae, una de las más brillantes estrellas de la Vía Láctea, entrase hoy en fase de supernova, veríamos un acontecimiento muy parecido al de la rara agonía polvorienta analizada en este nuevo estudio, según cree Kochanek.

Eta Carinae consta en realidad de dos estrellas. Este sistema binario se halla a unos 7.500 años-luz de la Tierra, y sus dos estrellas están envueltas por una distintiva cáscara de polvo. Los astrónomos creen que esta envoltura de polvo, una nebulosa en toda regla, fue creada cuando la más grande de las dos estrellas sufrió una enorme erupción solar alrededor de 1840. También creen que habrá más explosiones en este sistema binario. 
Opinión

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